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Cómo hacer refugios de supervivencia

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Los refugios de supervivencia sirven para protegerse de los peligros que podemos encontrarnos en el medio ambiente cuando nos encontramos lejos de nuestro hogar. Lo preocupante en cualquier caso no es la incomodidad generada, sino los riesgos derivados y el desaliento y la pérdida de moral que eso conlleva. 

Y es que en un escenario al aire libre podemos encontrarnos con múltiples amenazas: exceso de calor (golpes de calor), frío extremo (congelación e hipotermia), humedad (pulmonía) o áreas pantanosas (mosquitos). Ahora bien, ¿cómo hacer refugios de supervivencia?

¿Qué tener en cuenta para crear un refugio de supervivencia?

Hacer un buen refugio puede marcar la diferencia y protegernos de las inclemencias meteorológicas, además de proporcionarnos una alta dosis de seguridad, comodidad y refuerzo psicológico para afrontar la situación.  

Ahora bien, a la hora de construir nuestro refugio, tendremos que tener en cuenta algunos factores muy importantes:

  • Dónde estás. El tipo de refugio debe adaptarse al escenario donde te encuentres. No es lo mismo estar en una selva, que en un desierto o en una zona polar. 
  • Peligros que pueden surgir y necesidades a cubrir. Tu principal prioridad puede ser protegerse del frío o del calor. Sin embargo, en otros lugares, el problema primordial tal vez sea la falta de una mosquitera. 
  • Cuánto tiempo debes permanecer en este lugar. No hace falta invertir tiempo y esfuerzo en un refugio si vas a salir de allí en poco tiempo. 
  • Herramientas disponibles. Si no posees herramientas propias, tal vez puedas improvisarlas con lo que te ofrece la naturaleza. Sea como sea, es importante tener claro con qué instrumentos contamos para crear un refugio natural a medida

Características de los refugios de supervivencia

Cada vez que salgas de casa y decidas pasar un tiempo al aire libre, es importante que añadas a tu equipaje un cuchillo apto o una buena navaja, así como una lámina de plástico de unos 2 o 3 metros para contar con un techo impermeable en un momento dado. 

Se trata de elementos muy ligeros, que no ocupan mucho espacio, pero que te serán de gran ayuda en caso de tener que hacer un refugio improvisado. De cualquier forma, si el peso no es un impedimento para ti, lo ideal sería añadir un machete o un hacha de pequeño tamaño.  

¿Cuáles son las características principales que debe poseer un refugio de supervivencia? Sigue leyendo y te contaremos con detalle todo cuanto necesitas saber.

Localización

A la hora de hacer tu refugio de supervivencia intenta buscar un lugar seco, que no esté a merced del viento. Si tuvieras la posibilidad de estar cerca de un pequeño cauce de agua, mejor que mejor. Aunque evita instalar tu campamento en la orilla de un río

Aunque pueda parecer idílico hacerlo de esta forma, el río puede desbordarse en cualquier momento, después de que una presa natural formada por ramas se haya quebrado. Incluso conviene tener precaución en cauces secos de ríos, pues una tormenta puede convertirlo en un poderoso torrente que podría arrastrarte en cuestión de minutos.  

En contraposición, evita los pantanos o aguas estancadas para impedir que los mosquitos te hagan pasar un mal rato. De la misma manera, no acampes bajo los árboles. Corres el riesgo de que una rama caiga encima de ti. No obstante, si deseas hacerlo para protegerte de la humedad del aire, lo que conocemos como rocío, asegúrate de que no tiene ramas secas que supongan un peligro. 

También debes evitar ciertos lugares en los que pueda haber un desprendimiento de rocas o de nieve. Por esa razón, es fundamental observar los alrededores para saber si el entorno es lo suficientemente seguro. Incluso un hormiguero o un avispero cercano es algo que puede generar múltiples problemas. 

El lecho de nuestro refugio

El lecho es la parte donde descansaremos, de ahí que deba estar en horizontal, ser blando y estar seco. Asegúrate de que está caliente o fresco, dependiendo si te encuentras en una zona fría o árida. 

¿Cómo conseguir el mejor lecho? Elegir el emplazamiento más adecuado es fundamental y evitar, por ejemplo, las zonas con humedad. Además, encárgate de quitar todas las piedras y palos del suelo, y mantenlo aislado con ropa, helechos, hojas, etcétera. 

Tipos de refugios de supervivencia

Una vez tienes más o menos claro cómo hacer refugios de supervivencia, deberás elegir el más acertado según tu situación. Básicamente existen tres tipos de refugios diferentes que podrás utilizar para instalar tu campamento base: vehículos, refugios naturales e improvisados. 

Vehículos

Si has sufrido un accidente y tu coche no responde, éste puede convertirse en un magnífico refugio en caso de que necesites crear uno. Si no quieres hacerlo de este modo, también cabe la posibilidad de prestar atención a los materiales de su interior para aprovecharlos al máximo.

Al no encontrarse aislados, los vehículos pueden ser un refugio deficiente al convertirse en un habitáculo muy frío o caluroso. Eso sí, siempre serán una buena opción para protegerse del viento y la lluvia. De cualquier modo, si dispones de periódicos a mano, utilízalos como aislante. Así, cubre las ventanas con ellos y te servirá para protegerte algo más del frío.  

Si en un momento dado necesitas hacer fuego, pero no tienes mechero ni cerillas, es posible cruzar los terminales de la batería y hacer chispas sobre cualquier cosa que tengas a mano, ya sea un papel, un trozo de tela o mismamente la esponja de los asientos. 

Para facilitar el trabajo a los rescatadores o hacer una señal de socorro, puedes añadir algo de aceite de motor al fuego o quemarlo y de él saldrá un humo negro bastante denso. Sea como sea, evita echar cualquier líquido inflamable al fuego, ya sea gasolina o alcohol, porque puedes provocar una explosión. 

Refugios naturales

Cuando hablamos de refugios naturales nos referimos a construcciones que apenas necesitan dedicación o esfuerzo. Simplemente se improvisan por medio de accidentes provocados por la naturaleza, como puede ser una cueva, la hendidura de una pared rocosa, una formación del terreno o de la vegetación, etcétera. De hecho, estas creaciones naturales suelen ser habituales en lugares de montaña o en el bosque. 

Uno de los refugios naturales idóneos para protegernos del viento y la lluvia, así como del riesgo de desprendimiento es la hendidura de una roca. En este caso, bastará con montar un lecho más o menos estable, seco y confortable.   

Refugios improvisados

Se trata de refugios de supervivencia que nosotros construimos con los materiales que llevamos consigo o los que somos capaces de encontrar en la naturaleza. 

Técnicas para improvisar refugios de supervivencia

Toma nota de estas técnicas y sabrás cómo hacer refugios de supervivencia en cualquier lugar donde te encuentres. Se trata de algunos recursos sencillos y prácticos que podrás usar según las circunstancias.  

Refugio con una lámina de plástico o lona

Contar con una lámina de plástico más o menos grande es lo ideal para improvisar nuestro refugio. Bastará con estirar una cuerda entre dos árboles y colocar la lámina como se tratara de una tienda de campaña. 

Coloca en cada extremo varias piedras y sujétalas con horquillas de madera, o asegúralas mediante cuerdas y palos de madera fuertes. Si crees que puede haber tormenta, cava una zanja a su alrededor para evitar que el agua penetre en su interior.   

Se trata de uno de los refugios de supervivencia más sencillos que existen. Ahora bien, necesitarás tener una de estas láminas a mano, que podrás encontrar en tiendas especializadas. Como ya hemos mencionado, apenas pesan y no suponen un inconveniente a la hora de llevarlas encima. 

Refugio con un bote salvavidas

En un momento dado, un bote salvavidas puede convertirse en el mejor refugio. Basta con ponerlo del revés y elevar un lateral con varios palos de madera. 

Refugios tipo “cobertizo”

Dentro de los refugios de supervivencia improvisados, tal vez sea el más clásico. La idea es utilizar varios árboles a modo de columna para obtener solidez. También es posible utilizar armazones de madera, aunque este método requiere más trabajo y esfuerzo. 

Ante espacios a la intemperie fríos, lo más acertado es hacer fuego para calentarnos y aprovechar el calor al máximo incluyendo varios troncos detrás a modo de reflector. Para llevar a cabo esta labor con éxito tendrás que prestar atención a la dirección del viento. 

En cuanto al techo, basta con cubrir nuestro refugio con hojas grandes o vegetación que iremos ensamblando como si fueran tejas. También es posible hacerlo con trozos de corteza caídos de los árboles. Del mismo modo, podemos utilizar paja y hierba seca, aunque el techo tendrá que ser más o menos grueso para aumentar su resistencia y obtener cierta impermeabilidad. 

Crear un refugio con un árbol caído

Corta algunas ramas para hacer una entrada y habrás creado un refugio acogedor. Eso sí, ten en cuenta que te servirá para protegerte del viento, pero no te servirá en caso de tormenta. 

Construir un refugio con ramas en forma de A

Estamos ante otro refugio popular, que te dará cobijo. Para crearlo tendrás que formar un armazón cubierto de palos que adopte la forma de una A o de una tienda de campaña.

Cúbrelo con hojas grandes y colócalas como si fueran tejas, añadiendo después ramas, hierba o similar para aportar robustez y que el viento no se lleve el techo. 

Construir un refugio de montaña con un tronco o unas rocas

Estamos ante un refugio no demasiado cómodo, así que te será de gran utilidad durante un breve periodo de tiempo, salvo que estemos hablando de un tronco considerable.

Este método consiste en apoyar diversas ramas sobre el lateral de un tronco caído y cubrirlas con materiales que encontremos en la naturaleza. También es posible construir este tipo de refugios al más puro estilo cobertizo utilizando una formación rocosa en lugar de un tronco.  

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

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